jueves, 25 de noviembre de 2010

Francia recorta el crecimiento en 2011



Francia recorta el crecimiento en 2011 y prepara un ajuste de 10.000 millones

La previsión de 2010 sigue en el 1,4%, pero se reduce al 2% el año próximo 



Tras un verano dominado por los temas de seguridad, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, reunió ayer en su residencia estival de Fort de Brégançon, en la Costa Azul, a un Consejo de Ministros restringido al área económica para preparar unos austeros Presupuestos para 2011. Al finalizar el encuentro, al que asistieron el primer ministro, François Fillon; la ministra de Economía, Christine Lagarde, y el titular de Presupuesto, François Baroin, el Elíseo anunció que rebaja en medio punto su previsión de crecimiento para 2011, hasta el 2%; reiteró su voluntad de reducir el déficit público por debajo del 6% del PIB en 2011 y para ello confirmó la supresión de 10.000 millones de euros en exenciones fiscales.

"Tras un alza del crecimiento del PIB del 0,2% en el primer trimestre, se ha registrado un crecimiento del 0,6% en el segundo trimestre", recordó la oficina presidencial en una nota. A esta progresión se suma los 58.900 nuevos empleos asalariados creados en el semestre. Por ello, el Gobierno cree que "la perspectiva de crecimiento del 1,4% se cumplirá o incluso se superará para 2010". Una situación que permite esperar "una previsión de crecimiento del 2% en 2011". El Ejecutivo rebaja así la estimación anterior, del 2,5%, una cifra que el Fondo Monetario Internacional tildó entonces de "muy optimista".

La situación de Francia contrasta con la de Alemania, donde el Bundesbank elevó el jueves al 3% la previsión para 2010. El Gobierno la había fijado en el 1,4% pero ante el crecimiento del 2,2% en el segundo trimestre revisará apreciablemente esta cifra, según el informe mensual del Ministerio de Finanzas alemán publicado ayer. El ministro de Presupuesto francés tendrá ocasión de analizar la situación con su homólogo alemán en su viaje a Berlín del próximo martes para trabajar juntos los presupuestos del próximo año.

Baroin trasladará también de nuevo el compromiso francés de sanear sus cuentas y de reducir el déficit, un asunto considerado como un "objetivo mayor para el país" por el presidente Sarkozy. El Gobierno se ha comprometido ante Bruselas a rebajar el déficit del 8% del PIB actual al 3% en 2013.

Para lograrlo, pese a asegurar que no tocará los impuestos, Francia reducirá las exenciones y desgravaciones "fiscales y sociales" por un valor de 10.000 millones de euros. Al principio del verano, Baroin ya había evocado la posibilidad de reducir estas exenciones entre 8.500 y 10.000 millones de euros, por lo que el Ejecutivo ha optado finalmente por la cifra más alta, aunque no ha comunicado cuáles serán los denominados nichos fiscales afectados. En cualquier caso, el Gobierno no tocará ni el IVA, ni el impuesto sobre la renta, ni el de sociedades.

Pese a que será el gran tema del otoño, la presidencia no hace ninguna referencia en el comunicado a la reforma del sistema de pensiones, que se debatirá a partir de septiembre en el Parlamento y contra la cual los sindicatos han anunciado una jornada de movilización para el día 7. De hecho, el ministro encargado de defenderla, el titular de Trabajo, Eric Woerth, salpicado de pleno por las sospechas de conflicto de intereses en el caso Bettencourt, no ha sido convocado al encuentro.

Esta es la primera vez que Sarkozy, que veranea en familia cerca del Fort de Brégançon, utiliza esta residencia presidencial. El símbolo es, por tanto, importante: se trata de mostrar que el presidente no descansa incluso en vacaciones y que, a pesar de la ofensiva en torno al tema de la seguridad, no pierde de vista la economía. El primer Consejo de Ministros, que marcará el reinicio del curso político, tendrá lugar el miércoles que viene.




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